Una de esas fotos que te da un bofetón en el primer segundo y te va conquistando conforme pasa el tiempo. Como bien dices, hay un orden en ese caos. Esa sucesión de paraguass, el niño, las "gafas" de la esquina, el paralelismo entre los ángulos de las piernas, y lo que más me llama la atención son los tacones de la mujer. Si no hubiese coches detrás la foto sería todavía más interesante.