Es curiosa esta foto, porque al menos a mi, me demuestra hasta que punto un momento, captado con la cámara, puede trascender de lo que realmente estaba pasando a algo un poco más profundo, más íntimo: objetivamente nada indica que es un momento triste, pero por algún motivo esa es la sensación que nos da, y no creo que sea sólo por el procesado, hay algo más, aunque obviamente no sabemos que es. El lenguaje fotográfico actúa, por así decirlo, como la música, entrando por la puerta de atrás. Nos afecta, pero muchas veces no sabemos porqué.
No obstante, creo que la composición mejoraría si el espacio que se ha dejado al camino se hubiera dado a la parte superior del sujeto. Es algo muy subjetivo, como siempre, así que como parece que el artefacto fotográfico funciona pues mejor no tocar nada ;D