No me gusta demasiado participar en los Carnavales. De los de Cádiz, definidos por algún alto cargo como "la estética de lo hortera", admiraba su habilidad para burlar la censura en épocas pasadas y no como ahora que a veces se recurre al insulto sin gracia alguna. Sin embargo, y desde una perspectiva fotográfica me gusta ese derroche de imaginación de algunos disfraces como es de esta muchacha que otro año retraté como mantis religiosa y ahora tocaba ir como merluza a la parrilla. Saludos a todos.
