No es la clásica foto de árboles de hoja caduca, pero su combinación de colores verdes y marrones casi hace que lo parezca. En realidad es la lengua de arena de la playa de Santa Cristina que, en medio de su gran duna de arena, permite que perdure un pequeño bosque de eucaliptos. Las hojas caídas en su proceso periódico de renovación y los charcos de lluvia hacen el resto.
