Guillermo Luijk
Fujista de renombre
Los agujeros negros son de esas maravillas del universo que aparecieron en nuestras ecuaciones y simulaciones antes que en nuestros telescopios. La edad dorada del desarrollo de la teoría de los agujeros negros fueron los años 70 y 80 del siglo pasado. Esta imagen representa tres simulaciones muy parecidas (lo cual es buena señal), del aspecto que podría tener un agujero negro si tuviésemos la suerte de contemplarlo desde cerca.
Luminet realizó la primera simulación de un agujero negro con ordenadores espartanos en 1979, pero mostrando todas sus características más importantes:
En segundo lugar tenemos la simulación de la película Interestellar, donde se usaron las ecuaciones matemáticas relativistas para modelar Gargantúa, el agujero negro protagonista de la historia, de forma lo más científica posible. Se concedió alguna licencia visual como forzar la simetría extremo a extremo.
Finalmente con un poco de 𝘷𝘪𝘣𝘦 𝘤𝘰𝘥𝘪𝘯𝘨 y refinamientos he obtenido una versión moderna de la simulación de Luminet hecha íntegramente en C++, usando esta vez Gemini Pro como becario motivado. El trazado de rayos se hace píxel a píxel de la imagen de salida, así que para eliminar el notable 𝘢𝘭𝘪𝘢𝘴𝘪𝘯𝘨 que se tiene tomo la vía fácil del sobremuestreo.
Luminet realizó la primera simulación de un agujero negro con ordenadores espartanos en 1979, pero mostrando todas sus características más importantes:
- Una negrura central donde la enorme cantidad de masa acumulada en muy poco espacio genera una fuerza gravitatoria tal que nada puede escapar de ella, ni siquiera la luz. A su frontera límite se la denomina 𝗵𝗼𝗿𝗶𝘇𝗼𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘀𝘂𝗰𝗲𝘀𝗼𝘀.
- Alrededor del "agujero" tenemos el 𝗱𝗶𝘀𝗰𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼́𝗻, un anillo plano como los de Saturno compuesto por gas, polvo y plasma girando a velocidades cercanas a la de la luz. La parte frontal de este disco la tenemos a la vista, pero su parte trasera, que debería quedar oculta por el propio agujero, se pliega por efecto de la distorsión espacio temporal, haciéndose visible al asomar por encima y por debajo del agujero.
- Los colores y densidades luminosas no son decorativos. Como consecuencia del 𝗿𝗲𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗼 𝗗𝗼𝗽𝗽𝗹𝗲𝗿, de la materia que se acerca a gran velocidad al observador por la izquierda percibimos una radiación más potente y de mayor frecuencia que la que se aleja por el lado derecho, generando una asimetría lateral.
En segundo lugar tenemos la simulación de la película Interestellar, donde se usaron las ecuaciones matemáticas relativistas para modelar Gargantúa, el agujero negro protagonista de la historia, de forma lo más científica posible. Se concedió alguna licencia visual como forzar la simetría extremo a extremo.
Finalmente con un poco de 𝘷𝘪𝘣𝘦 𝘤𝘰𝘥𝘪𝘯𝘨 y refinamientos he obtenido una versión moderna de la simulación de Luminet hecha íntegramente en C++, usando esta vez Gemini Pro como becario motivado. El trazado de rayos se hace píxel a píxel de la imagen de salida, así que para eliminar el notable 𝘢𝘭𝘪𝘢𝘴𝘪𝘯𝘨 que se tiene tomo la vía fácil del sobremuestreo.
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